miércoles, 11 de marzo de 2015

EL GENERALIFE ( CANAL DE AGUA - ACEQUIA )

Resultado de imagen de ALBERCAS DE LA ALHAMBRA







EL GENERALIFE









La Presa Real se ubicó en la actual finca de Jesús del Valle. Los jesuitas reconocieronpronto su valía al ubicar allí una de sus más afamadas casas en el S.XVI. Por desgracia el caserón está a punto de ser derruido por la incapacidad de poner en marcha un plan urgente para su rehabilitación. La alberca que Mohammed I (1238-1273) mandara alzar (838 metros de cota) sigue en uso hoy día.




La antiquísima acequia buscaba la ladera septentrional del Cerro del Sol, que tras emplear algún que otro viejo truco hidráulico, seguía una pendiente de 3 por mil. La canalización giraba casi 360 grados, al final de su camino, para buscar el linde sur del del Cerro del Sol. Justo en este punto se erigió el Sillón del Moro, un importante baluarte defensivo que pretendía asegurar el suministro de agua a la Ciudad Real.






Tras el giro comenzaba, al fin, a ceder su preciado líquido. Nacían así las celebradas huertas del Generalife. Un viejo palacete almohade se vio rodeado de hermosas huertas granadinas (Huertas Colorada, Grande y Fuente de Peña), con la intención última de garantizar los suministros necesarios a la Alhambra.




La Acequia Real convirtió aquel lugar en un idílico oasis de jardines y huertos, colocados a la manera de los “árabes”, es decir, en pequeñas parcelas colgantes. Así nació el auténtico don del Darro; el Generalife. Quizás el más hermoso poema que la Naturaleza haya dedicado nunca a una ciudad de cristal.



Tras regar las huertas, la acequia daba un ramal secundario hacia el norte del Arrabal de los Alfareros (Mauror, Antequeruela y Cerro Abhul), muy poco poblado en aquellos tiempos. Sin embargo el ramal principal continuaba hacia la Alhambra (y su Alcazaba), que alcanzaba gracias al Acueducto Real que comenzaba en la zona oriental de la ciudad palatino junto a la Torre del Agua, Aún hoy podemos ver sus restos.





El sistema hidráulico permitió el desarrollo de la Ciudad Real pero pronto la necesidad de alimentos hizo que fuese necesario ampliar las zonas de regadío. Se diseñó entonces una nueva y extensa huerta en la ladera septentrional del Generalife, cuya cota era más elevada. Me refiero a la Huerta de la Mercería.


Para logara dicho objetivo Mohammed V (1359-1391) construyó el Albercón de las Damas. Aunque se ha sugerido la dependencia de esta alberca del complejo de los Arquillos aun no tenemos ninguna prueba que apunte en este sentido. Así que nos contentaremos con la explicación clásica. El Albercón succionaba el agua de la Acequia Real, justo al abandonar el Palacio del Generalife.

El sistema era sencillo en planteamiento y complejo en cuanto a ejecución. Un profundo pozo de hasta 18 metros se situaba a la altura de la Acequia Real. Los 52 metros que separaban el suelo del pozo del de la acequia Real (que ya estaban al mismo nivel) se unieron por una galería (con dos respiraderos y con adecuadas inclinaciones) para poder conectar el agua entre ambos sistemas. El pozo, con un fondo repleto de agua podía subirlo a la alberca gracias a una “Noria de Sangre”, es decir, a una noria tirada por animales de carga que giraban ininterrumpidamente en tediosos círculos. Luego desde la alberca se garantizaba el suministro de agua a la nueva huerta.

Mohammed V ordenó rodear la alberca de un soberbio Pabellón Real, al estilo de laTorre de las Damas en los Jardines del Partal en la Alhambra (os pongo una foto). Y es que nuestro sultán fue ante todo un eterno buscador de la belleza.


El desdoblamiento de la Acequia Real.

A principios del S.XV el repliegue demográfico del Reino de Granada, hizo que multitud de musulmanes se refugiaran en su capital, creando barrios enteros como la Antequeruela. Una vez más surgía la necesidad de aumentar las tierras de cultivo o al menos de garantizar la eficacia del sistema. Os dejo un esquema del resultado definitivo.



A la altura del Aljibe de la Lluvia, que ya recibía agua de los Arquillos, la Acequia Real fue desdoblada. Un brillante partidor árabe repartía el caudal en 1/3 (alto) y 2/3 (bajo). Mientras que el Canal de los Dos Tercios seguía el trazado original de la Acequia Real, el Canal del Tercio era el encargado de alcanzar cotas más altas.


El Canal de los Dos Tercios (llamado también del Generalife) atravesaba el legendario Patio de la Acequia para continuar luego regando las extensas huertas meridionales; La Huerta Grande, la Colorada y la Fuente Peña (esta última era la única que asumía las actividades ganaderas). Su destino final era, como ya hemos comentado, la Alhambra


El Canal del Tercio (llamado también Real de la Alhambra), de trayecto novedoso, lograba ahora ceder su contenido al Albercón de las Damas, quedando así garantizado el suministro. La noria de sangre y su pozo fueron abandonados para siempre. La Huerta de la Mercería sería entonces mucho más productiva.


Tras regar la huerta el canal del tercio debía suministrar agua al norte del floreciente arrabal de los Alfareros (1/11 del caudal total de la Acequia Real) y los excedentes de agua eranreconducidos a la Acequia de los dos tercios, por un partidor árabe, para alcanzar así la Colina Roja.




MUHAMMAD IBN YUSUF IBN NASR - REY DE GRANADA محمد بن نصر

Muhammad ibn Yusuf ibn Nasr


Muhammad ibn Yusuf ibn Nasr (en árabe, محمد بن نصر), (Arjona, 1194 - Granada, 1273). Primer rey del Reino de Granada y como tal fundador de la dinastía epónima de los nazaríes.
Gobernaría entre 1238 y 1273 como Muhammad I con el sobrenombre de al-Galib bi-llah (لغالب بالله, 'el victorioso por Dios'), aunque sería más conocido como Ibn Al-Ahmar (لأحمر, 'El Hijo del Rojo'), o Alhamar (castellanizado), por la coloración roja de su barba.
Miembro de los Banu Nasr, familia que afirmaba proceder de uno de los compañeros que siguieron al profeta Mahoma durante la hégira, se asentaron en la Taifa de Zaragoza donde permanecieron hasta 1118 cuando fue conquistada por el rey aragonés Alfonso I, obligando a los Banu Nasr a trasladarse a Arjona donde, en 1194, nacería el futuro Muhammad I.

Esta situación cambiará cuando, en 1236, Ibn Hud rinde la ciudad de Córdoba al rey castellano Fernando III declarándole vasallaje. Los altos impuestos que se compromete a pagar al rey castellano provocan el descontento de la población y su asesinato en 1237. Muhammad ibn Nasr aprovecha la coyuntura para tomar sucesivamente, y a lo largo de 1238, Almería, Málaga y Granada donde fijará su nueva capital proclamándose rey con el nombre de Muhammad I.
Su entrada en Granada la realizará por la Puerta de Elvira proclamando Wa lā gāliba illā-llāh|Wa lâ Ghâlib illâ Allâh ('No hay otro vencedor que Alá'), frase que, además de dar origen a su sobrenombre: al-Galib bi-llah ('el victorioso por Dios'), se va a convertir en la divisa de la dinastía nazarí que aparecerá repetida en todos lo palacios nazaríes construidos en los dos siglos siguientes comenzando por la propia Alhambra cuya construcción iniciará Muhammad I sobre la fortaleza que ya dominaba la ciudad.


Con las conquistas de Granada, Almería y Málaga Muhammad I consigue el máximo dominio territorial que alcanzará la dinastía nazarí aunque sólo lo mantendrá durante 8 años ya que esta gran expansión territorial va a despertar el recelo de los reinos cristianos, especialmente del rey castellano Fernando III quien, en la primavera de 1244, conquista Arjona y, tras sitiar infructuosamente Granada durante 20 días, cerca la ciudad de Jaén hasta obligar a Muhammad I a pactar, en 1246, la entrega de la ciudad, a declararse vasallo del rey cristiano con un pago de 150 000 maravedíes anuales y a prestarle ayuda militar a cambio de una tregua de 20 años.


La pérdida territorial supuso a la larga una ventaja para Muhammad I ya que le permitió dedicarse a fortalecer su reino sin la preocupación de posibles amenazas exteriores ya que su vasallaje con Fernando III le protegía no sólo de los castellanos sino también de los aragoneses cuyo rey, Jaime I, fijó sus objetivos expansionistas en Valencia y las Islas Baleares. El apoyo militar a que obliga el acuerdo se hará efectivo en 1248 cuando el rey granadino puso a disposición de Fernando III un contingente de 500 jinetes que intervinieron de forma decisiva en la reconquista cristiana de Sevilla. El acuerdo de paz fue renovado a la muerte de Fernando III por su hijo, el rey Alfonso X el Sabio quien nuevamente recibirá el apoyo militar de Granada en la conquista, en 1262 de la taifa de Niebla. En ese mismo año Muhammad I intenta la conquista de Ceuta aunque fracasará estrepitosamente al sufrir una severa derrota.


El pacto con los castellanos va a romperse en 1264 cuando el Reino de Granada, tras la caída de la taifa de Niebla, pasa a ser el único objetivo de reconquista que le queda a Alfonso X y Muhammad I busca nuevos aliados en los reyes benimerines que desde 1258 gobernaban parte del territorio del actual Marruecos. El envío de tropas y el apoyo del nazarí a los levantamiento mudéjares de Jerez y Murcia provocan que Alfonso X y Jaime I reaccionen enviando tropas que tras sofocar a los rebeldes pongan sitio a Granada aunque sufrirán una severa derrota.
MORAIMA




Rey de Granada
La situación fue aprovechada por los gobernadores de Málaga y Guadix que, aunque parientes políticos de Muhammad I quien los había puesto al frente del ejército, se sienten desplazados por la llegada de los benimerines y en 1266 se sublevan y se declaran vasallos de Alfonso X. En respuesta Muhammad I sitió Málaga durante tres meses y al no lograr su conquista llega a un acuerdo con el rey castellano-leonés por el cual, a cambio de un tributo de 250 000 maravedíes anuales y a la renuncia a Jerez y Murcia, lograba que Alfonso X no prestara apoyo alguno a los sublevados. El incumplimiento de lo pactado por parte de Alfonso X provoca que Muhammad I apoye a los nobles castellanos que, encabezados por Nuño González de Lara, se rebelan en 1272 logrando a cambio el apoyo de estos en la toma de Antequera en ese mismo año.
En su aspecto religioso, y una vez que se adueñó de Granada, abandonó sus tendencias sufíes y ascéticas para apoyar la doctrina religiosa de rito malikí, la mayoritaria en todo el mundo musulmán magrebí.

Antes de morir, el 20 de enero de 1273 al caer de un caballo, dejó como heredero a su hijo primogénito Abu Abd Allah Muhammad, conocido con el sobrenombre de al-Faqih ('el jurisconsulto'), que subió al trono con el nombre de Muhammad II.


Bajo su reinado se inició la construcción de la zona palaciega de la La Alhambra, que hasta entonces era estrictamente una estructura militar que defendía la ciudad de Granada, ampliando para ello el sistema de conducción de aguas.

 Torre de la Vela


Muhammad I Al-Ahmar
محمد بن نصر
I Rey nazarí de Granada
Información personal
Nombre secularMuhammad ibn Yusuf ibn Nasr
Otros títulosSultán de Arjona
Reinado1238 - 1273
Coronación16 de julio de 1232
Nacimiento1194
Arjona
Fallecimiento20 de enero de 1273
Granada
ResidenciaArjona; Jaén; Granada
SucesorMuhammad II de Granada
Familia
Casa realBanu Nasr
DinastíaNazarí
COA of Nasrid dynasty kingdom of Grenade (1013-1492).svg
al-afiyya
(salud, bienestar…)