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lunes, 4 de junio de 2018

La ciudad perdida de Z: La trágica expedición Fawcett de 1925.



La ciudad perdida de Z: La trágica expedición Fawcett de 1925.

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El teniente coronel Percival Harrison Fawcett (TorquayInglaterra18 de agosto 1867-¿Río Xingú?, Brasil29 de mayo 1925) fue un militararqueólogo y explorador británico. Junto con su hijo Jack y el amigo de este, Raleigh Rimell, Fawcett desapareció en circunstancias desconocidas en 1925 durante una expedición para encontrar «Z» –como él llamaba a una antigua ciudad perdidaque creía ser El Dorado, en la selva inexplorada de Brasil




Fawcett había estudiado antiguas leyendas y archivos históricos, convenciéndose de que una ciudad perdida existió en algún lugar de la región de Mato Grosso, una ciudad, a la que puso el nombre de «Z». Según el propio Fawcett, su principal fuente escrita era un documento portugués del siglo XVIII, dejado por un grupo de cazadores de fortuna que anduvieron durante diez años por regiones interiores de Brasil, descubriendo finalmente una antigua ciudad en ruinas, la ciudad perdida del Manuscrito 512. Para Fawcett, aquella ciudad, o ciudad de Raposo, como prefería llamarla, era una de las varias ciudades perdidas del Brasil, remanentes de una vieja civilización, la Atlántida, cuyo pueblo había degenerado, pero aún conservaba vestigios de un pasado olvidado, en momiaspergaminos y láminas de metal cinceladas.
Otro testimonio de la existencia de aquella civilización prehistórica lo representaba para Fawcett una extraña estatuilla de basalto negro, de 25 cm de alto, cuyo origen no se pudo identificar claramente. Fawcett la obtuvo de su amigo H. Rider Haggard y la llevaba consigo en su última expedición. Tras recurrir a la ayuda de un psicometrista, según relata Fawcett, averiguó que la estatuilla era de origen atlante.
En 1921 Fawcett emprendió una expedición por Bahía, guiándose tanto por el Manuscrito 512 como por el testimonio de otro viajero británico, el coronel O´Sullivan Beare, ex cónsul en Río de Janeiro, quien afirmaba haber visitado una ciudad perdida parecida a la del Manuscrito 512, a pocos días de camino de la ciudad de Salvador de Bahía.
Según menciona Fawcett en su libro, después de recorrer la región del río Gongogi logró reunir nuevos testimonios de la existencia de ciudades perdidas.


La ciudad perdida de Z

En 2005 David Grann, reportero titular de la revista The New Yorker, visitó la tribu kalapalo y descubrió que esta había transmitido una historia oral sobre Fawcett, uno de los primeros blancos que la tribu había visto. La historia oral decía que Fawcett y su grupo se habían quedado en su pueblo y luego se habían marchado en dirección hacia el este. Los kalapalos advirtieron a Fawcett y sus compañeros que no tomaran ese camino, pues serían muertos por los «indios feroces» que ocupaban aquel territorio. Sin embargo, Fawcett insistió en ir. Los kalapalos observaron el humo de la fogata de la expedición cada tarde durante cinco días antes de que desapareciera. Los kalapalos dijeron que estaban seguros de que los indios feroces los habían matado.15​ El artículo también relata que una civilización monumental llamada Kuhikugu realmente pudo haber existido cerca de donde Fawcett buscaba, como fue descubierto recientemente por el arqueólogo Michael Heckenberger y otros.16​ Los hallazgos de Grann están detallados en su libro The Lost City of Z (2009).




jueves, 9 de marzo de 2017

El castillo de Butrón

La ORDEN DEL Temple Tras no venderse se inicia la subasta del Castillo de Butrón

El castillo de Butrón (en euskera Butroe o Butroeko gaztelua) es un edificio de origen medieval ubicado en el término municipal de Gatica, en la provincia de VizcayaEspaña. Está rodeado de poblaciones que distan poco entre sí, como SopelanaUrdúlizPlenciaMunguíaMaruri-Jatabe y Lauquíniz.
Los orígenes del edificio se remontan a la Edad Media, cuando existía en el lugar la casa-torre del linaje de los Butrón, si bien su aspecto actual responde a una profunda remodelación efectuada en el siglo XIX por el marqués de Cubas.


Tomando como base los cimientos y parte de las torres cilíndricas, se erigió el resto según el gusto germánico, con gran dosis de fantasía, lejos del prototipo de castillo propio de la región. En cierta medida, tiene paralelismos con los castillos bávaros del siglo XIX. La construcción se concibió más como pasatiempo y atracción visual que para obtener una casa habitable; de hecho, es muy incómodo como vivienda, ya que las torres no tienen demasiado espacio útil y algunas estancias se conectan entre sí mediante pasarelas y escaleras al aire libre.
Este singular e histórico inmueble tiene una superficie total superior a los 2400 m² y está situado en un parque con más de 35 000 m², un entorno privilegiado con innumerable y diversa fauna y flora. El inmueble dispone de planta baja, entrepiso, cinco plantas, cubierta y cuatro torreones,1 el más alto de los cuales es la torre del homenaje, construida en el siglo XIX. Los muros del castillo tienen un grosor de más de cuatro metros.

En su interior se encuentran varios salones, una zona de recepción de invitados, la antigua capilla, el salón de la chimenea, un gran salón diáfano de 200 m², el patio de armas, el almacén de víveres, un pozo de agua natural, una biblioteca, dos baños y una mazmorra. Las distintas dependencias están decoradas de forma exquisita y cuentan con mobiliario, iluminación, cocina, calefacción, bodega y un aparcamiento exterior.
El edificio se rodea de un exuberante parque, con palmeras y especies exóticas. Todo el conjunto fue adaptado por un tiempo como establecimiento hostelero con espectáculos de ambientación medieval. Posteriormente, resultó embargado y sacado a subasta.
Actualmente el castillo es propiedad del grupo empresarial INBISA, bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español, y está en venta.1 El grupo inmobiliario señala que «priorizará aquellas propuestas que se comprometan a una conservación adecuada de este bien histórico y singular, único en España».

jueves, 5 de noviembre de 2015

EN BUSCA DEL MAYOR TESORO DEL MUNDO " ALARICO"

 
 
EL TESORO DE ALARICO 
 ( EL MAYOR TESORO DEL MUNDO)
 
GODOS Y VISIGODOS
 
 
 
 


 
Alarico I (gót. Allareiks, ‘rey de todos’; Peuce, 370-Cosenza, 410), fue rey de los visigodos entre 395 y 410, perteneciente a la dinastía baltinga, hijo (o nieto paterno) del caudillo visigodo Rocesthes.
 
Desde que tomé Roma en mis manos, nadie ha vuelto a menospreciar el poder de los godos. Lo que impulsó el afán de conquistas y el deseo de aventuras dio grandeza a un pueblo necesitado de patria.
Alarico I, rey de los visigodos
 
 
 
 
La fecha de su nacimiento se discute, dando los estudiosos como fechas probables el 370 y el 375.
Su infancia transcurrió en el interior del Imperio romano, pues su pueblo había conseguido un pacto con el emperador Teodosio I y estaban asentados como foederati en Mesia desde el año 382 (tras los acontecimientos que llevaron a la insurrección de los godos y la derrota y muerte del emperador de Oriente, Valente, en la batalla de Adrianópolis en 378).
Acaudilló un ejército visigodo aliado de los romanos (387–395), y se proclamó rey (395–410) coincidiendo con la muerte de Teodosio I y sin que sus herederos (Arcadio y Honorio) ciertamente se enteraran. Según las crónicas de San Isidoro, «Los godos, rehusando el patrocinio de foedus romano, constituyen en asamblea a Alarico en rey suyo, juzgando que era indigno ser súbdito del poder de Roma, de cuyas leyes y compañía se habrían separado vencedores en la batalla». El rey Alarico fue crucial en el proceso de descomposición del Imperio romano de Occidente.
 
 
 
EL TESORO DE ALARICO
 
El tesoro de Alarico, rey de los visigodos, se busca desde hace 1600 años, creándose una leyenda que ha fascinado a historiadores y astrólogos, poetas y aficionados a la arqueología, nazis y judíos. Pero es ahora cuando con medios científicos se buscará en Cosenza, en la región de Calabria, al sur de Italia, el tesoro del rey Alarico, quien tras un largo asedio entró en Roma e n la noche del 23 de agosto en el 410 d.C. Después de tres días de saqueo, Alarico se hizo con el más grande tesoro de la historia de la humanidad, teniendo en cuenta que Roma, Caput mundi en la época, poseía el fruto de ocho siglos de invasiones y conquistas. Entre las inmensas riquezas había una parte del tesoro de Jerusalén, destruida en el 70 d.C por Tito Flavio Vespasiano, que lo transportó a Roma. Entre otras joyas de incalculable valor estaría la famosa Menorah, el candelabro de siete brazos símbolo de la religión hebrea, con 70 kilos de oro y plata. El saqueo de Roma fue considerado por algunos, caso de San Agustín, como un castigo de Dios a los paganos del imperio romano
 
 
 
Alarico falleció en el mismo año de su victoria en Roma y fue sepultado, junto a los tesoros saqueados, en una tumba cerca de la confluencia de los ríos Busento y Cratis, en Cosenza. Jordanes cuenta que Alarico fue enterrado con su caballo y con 25 toneladas de oro y 150 de plata, además de otras riquezas, en gran medida fruto del saqueo de Roma. Para realizar esta operación fueron escogidos prisioneros que desviaron temporalmente el curso del río, excavando una gran tumba, con las dimensiones de una basílica.
«En las profundidades del foso enterraron a Alarico con sus muchos tesoros, luego canalizaron nuevamente las aguas del río y se mataron a los prisioneros para que nadie conociera el lugar exacto de la tumba»
 
 
 
 
 

lunes, 31 de agosto de 2015

EL REY SOL



1 DE SEPTIEMBRE   DE  1715
 

 
 
 
 
En su residencia de Versalles (Francia), fallece a los 76 años el Rey Sol, Luis XIV.
 
 
 
Cuando llegó al trono en 1643 heredaba el estado más poderoso y rico y poblado de Europa, pero a su muerte, su legado tras muchos errores en política interior y exterior, no puede ser más trágico: decadencia del régimen, declive de Francia y la hambruna que sufre el pueblo. (Hace 300 años) .
 
 
 
 
 

miércoles, 11 de marzo de 2015

DECRETO DE CANOPO













   


Decreto de Canopo




El Decreto de Canopo es un documento bilingüe de Ptolomeo III Evérgetes, fechado en marzo del año 237 a. C., grabado en una losa de piedra caliza, en grafías griega, jeroglífica y demótica. Se encuentra en el Museo de El Cairo .




Una expedición científica alemana, en 1866, de la que formaba parte Karl Richard Lepsius, descubrió en las cercanías de Tanis la losa de piedra que contiene el Decreto de Canopo.


La parte superior de la estela tenía 37 líneas de jeroglíficos grabadas, en la mitad inferior 76 líneas de escritura griega uncial, y a la derecha se encontraba la versión demótica.
El decreto trata de imponer la reforma del calendario, introduciendo los años bisiestos; quien revelaba que la estrella Sirio, Isis, la diosa cuyo día se celebraba al principio del año civil, cambiaba su posición en proporción de un día cada cuatro años, por lo que se consideraba pertinente intercalar un día cada cuatro años en el calendario; pero los prejuicios de sacerdotes de varias regiones egipcias hicieron fracasar la reforma. Este calendario fue imitado por Julio César dos siglos después y se realizó con ayuda de Sosígenes, que era de Alejandría.

Con el hallazgo del Decreto de Canopo, Lepsius pudo confirmar y defender que el sistema utilizado por Champollion y su método para traducir el lenguaje jeroglífico se ajustaban a la realidad.
Gaston Maspero halló, quince años más tarde, otra losa inscrita con una copia de esta triple versión.





Resultado de imagen de LOS PTOLOMEOS